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Desarrollo y seguridad de la vacuna contra el COVID-19

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha autorizado el uso de emergencia de las primeras vacunas contra el COVID-19. Se están desarrollando otras vacunas y a varias se les están realizando pruebas clínicas a gran escala con decenas de miles de voluntarios para asegurarse que sean seguras y efectivas.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) utiliza las Autorizaciones de Uso de Emergencia (EUA) durante emergencias nacionales para que un producto esté disponible y atienda una necesidad de salud urgente. La EUA permite que un producto sea utilizado antes de tener licencia completa.

Una EUA puede ser usada para pruebas, aparatos o tratamientos. La FDA ha emitido anteriormente EUAs para afrontar ántrax, Ébola, el virus H1N1 y otras emergencias sanitarias.

Las pautas de la FDA se deben cumplir para que una vacuna contra el COVID-19 sea considerada para una EUA, incluyendo los estándares de seguridad y efectividad y una revisión por expertos médicos independientes.

Si la FDA aprueba una vacuna para una EUA, un segundo comité asesor independiente evaluará los datos de seguridad y efectividad. Este comité, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP, por sus siglas en inglés) entonces emitirá la recomendación sobre si la vacuna debe ser usada. Si ellos la recomiendan, ACIP emitirá las pautas para los proveedores de salud.

La FDA y el CDC continuarán vigilando la seguridad y efectividad de la vacuna incluso después de que sea aprobada.

La seguridad de la vacuna es una prioridad. Todas las vacunas contra el COVID-19 deben pasar por un riguroso proceso de varios pasos para probarlas y evaluarlas antes de que puedan ser usadas en los Estados Unidos. Estos procesos incluyeron pruebas en decenas de miles de personas y datos que fueron revisados por consejos de monitoreo de seguridad independientes. Únicamente serán aprobadas o autorizadas para su uso si cumplen con los estándares de efectividad y seguridad. De igual manera, la seguridad de las vacunas también será supervisada una vez que sean administradas.


En este corto video del Departamento de Salud del Estado de Washington se explica cómo son hechas las vacunas contra el COVID-19.

Usualmente, las pruebas y la producción de las vacunas son hechas durante varios años en procesos separados con múltiples pasos y que toman tiempo. Debido a la pandemia, el gobierno federal proporcionó fondos especiales para permitir que los investigadores y productores de las vacunas pudieran desarrollarlas, probarlas y producirlas al mismo tiempo. No se saltan ningún paso, pero el tiempo de desarrollo puede ser más rápido.

Las vacunas que han sido autorizadas de Pfizer y Moderna son vacunas ARNm. Se ha estudiado y trabajado con la tecnología de las vacunas ARNm por varias décadas. El interés sobre estas vacunas ha ido creciendo debido a que pueden desarrollarse en el laboratorio con materiales fáciles de obtener. Esto significa que el proceso puede ser estandarizado y ampliado, lo que hace que el desarrollo de las vacunas sea más rápido que los métodos tradicionales para producir vacunas.

La vacuna de Johnson & Johnson es una vacuna de vector viral, una tecnología creada por primera vez en la década de 1970. Durante décadas, se han realizado cientos de estudios científicos de vacunas de vectores virales en todo el mundo y se han utilizado contra otras enfermedades infecciosas como el ébola, el zika, la influenza y el HIV.

Cuando una vacuna es autorizada por EUA, los voluntarios que reciben la vacuna contra el COVID-19 son supervisados por un tiempo más corto que el proceso tradicional de aprobación de vacunas. Las pruebas para cualquier vacuna contra el COVID-19 involucra a miles de voluntarios y por lo menos la mitad de ellos son observados por lo menos 2 meses después de haber recibido su última dosis de la vacuna (en lugar de los 6 meses o más en un proceso tradicional). Sin embargo, la mayoría de los efectos secundarios de las vacunas se espera que surjan a los dos meses.

Es posible que efectos los secundarios raros solamente puedan ser vistos cuando millones de personas sean vacunadas. Por esta razón, la seguridad de las vacunas contra el COVID-19 continuará siendo supervisada después de ser aplicadas.

Sí. Desde el 24 de abril del 2021, los adultos de 18 años de edad y mayores pueden recibir la vacuna contra el COVID-19 de Johnson & Johnson después de que los CDC y la FDA completaron una revisión de seguridad exhaustiva de la vacuna.

El uso de la vacuna Johnson & Johnson (también conocida como J&J/Janssen) había sido pausado el 13 de abril cuando los CDC revisó un pequeño número de reportes de una condición muy rara que involucraba coágulos de sangre y conteo bajo de plaquetas, fueron encontrados principalmente en mujeres de 18 a 49 años de edad. Después de una revisión exhaustiva de los datos, los CDC determinaron que el riesgo de padecer esta condición es extremadamente bajo. En contraste, la protección que provee la vacuna J&J del riesgo de hospitalización y muerte por el COVID-19, es mucho más alta.

Las mujeres menores de 50 años de edad deberían estar conscientes del riesgo de esta rara, pero seria reacción. Las otras vacunas (Pfizer y Moderna) están disponibles y no tienen este riesgo.

Si usted recibe la vacuna J&J, esté pendiente de estos síntomas por tres semanas después de la vacunación:

  • dolor de cabeza severo o persistente, o vista borrosa
  • dolor de pecho
  • dificultad para respirar
  • hinchazón de piernas
  • dolor abdominal persistente
  • pequeños puntos de sangre bajo la piel o que se haga moretones fácilmente

Busque cuidado médico inmediatamente si desarrolla uno o más de estos síntomas.

Nota: Si recibió la vacuna hace más de un mes, su riesgo es muy bajo. Es normal tener síntomas leves a moderados, incluyendo fiebre, dolor de cabeza, fatiga, y dolor de las articulaciones y/o músculos durante la primera semana después de recibir cualquier vacuna contra el COVID-19.

Si tiene cualquier pregunta o inquietud, llame a su doctor, enfermera o clínica. Los CDC y la FDA continuarán supervisando la seguridad de todas las vacunas contra el COVID-19, y Salud Pública proveerá actualizaciones conforme la información adicional esté disponible.

El equipo de seguridad de vacunas de los CDC ha encontrado una asociación probable entre las vacunas ARNm (como Moderna y Pfizer) y miocarditis en adolescentes y adultos jóvenes. La miocarditis es la inflamación del músculo del corazón.

Dado a los cientos de millones de vacunas que se han administrado, se considera que los reportes de miocarditis y pericarditis (inflamación de la cubierta del músculo del corazón) son raros. Los síntomas suelen presentarse dentro de los primeros siete días de haberse administrado la segunda dosis y los casos se han presentado principalmente en adolescentes y adultos jóvenes de 16 años o más del género masculino. La mayoría de los pacientes con miocarditis tras la vacunación respondió bien después del tratamiento y reposo y mejoraron rápidamente.

El riesgo de la miocarditis es bajo en comparación con los beneficios de vacunarse. La vacunación ha demostrado prevenir contra la presentación de casos, hospitalizaciones y muertes por COVID-19. La vacuna además protege del síndrome inflamatorio multisistémico en niños y adultos, los efectos a largo plazo del COVID-19 (por COVID-19 persistente) y contra variantes nuevas y más peligrosas. El riesgo de estos padecimientos es mucho mayor que el riesgo de contraer miocarditis a través de la vacuna.

A pesar de que la presentación de miocarditis es rara, los CDC recomiendan que las personas que se han vacunado recientemente vigilen si presentan los siguientes síntomas después de vacunarse:

  • Dolor en el pecho
  • Dificultad para respirar
  • Palpitaciones del corazón fuertes, rápidas o que se sienta agitado

Busque atención médica si presenta algunos de estos síntomas.

  • No, la vacuna contra el COVID-19 no puede darle propiedades magnéticas, incluso en el lugar de la vacunación (su brazo).
  • No hay nada en las vacunas que pueda producir un campo electromagnético. Todas las vacunas contra el COVID-19 no contienen metales como hierro, níquel, cobalto, litio y aleaciones raras de la tierra. Tampoco tienen productos manufacturados como microelectrónica, electrodos, nanotubos de carbono o semiconductores de nanocables.
  • Consulte la lista completa de ingredientes de las vacunas contra el COVID-19 a continuación en la sección Cómo actúa la vacuna contra el COVID-19.

Este video del Departamento de Salud de WA recomienda considerar el tono, el autor y las fuentes cuando encuentre nueva información y cerciorarse con las personas que conoce. El Departamento de Salud Pública también ha desarrollado un medio llamado ¿Es cierto? para dialogar sobre las desinformaciones más comunes acerca de la vacuna contra COVID-19.

Cómo funciona la vacuna contra el COVID-19

La vacuna contra el COVID-19 ayuda a que nuestro organismo desarrolle inmunidad al virus que causa el COVID-19 sin adquirir la enfermedad. Cuando usted recibe la vacuna, su sistema inmunitario crea anticuerpos y otras células que combaten las infecciones y lo protegen en caso de que se infecte con el virus.


Aprenda más sobre las vacunas del COVID-19 en el cuerpo en este video de 60 segundos.

La vacunación contra el COVID-19 lo ayudará a evitar que se enferme de COVID-19 o que la enfermedad sea severa.

  • Lo ayuda a protegerse al enseñarle al sistema inmunitario de su organismo a combatir el virus sin tener que sufrir la infección del COVID-19.
  • En los ensayos clínicos, se encontró que las vacunas contra COVID-19 disponibles en este momento son altamente efectivas para proteger a las personas del COVID-19.

La vacuna contra el COVID-19 será una herramienta importante para detener la pandemia.

  • • Al vacunarse va a ayudar a protegerse a usted, a sus amigos y familiares y a otras personas en la comunidad contra COVID-19. La combinación de recibir la vacuna y seguir las recomendaciones de salud pública será por ahora la mejor protección en contra del COVID-19.
  • Utilizar cubrebocas o mascarilla y mantener el distanciamiento social ayuda a reducir la probabilidad de ser expuesto al virus o de propagarlo, pero estas medidas por sí solas no son suficientes. Las vacunas trabajarán con su sistema inmunitario para que esté listo para combatir el virus si se llega a exponer.
  • Con el paso del tiempo, mientras más personas reciban la vacuna, llegará el momento que tal vez ya no necesitemos de las otras medidas de prevención contra COVID-19 que por ahora son necesarias.

No, las vacunas contra el COVID-19 no pueden causar la infección del COVID-19. Las vacunas contra el COVID-19 enseñan a nuestro organismo a protegerse, produciendo anticuerpos y otras células que combaten las infecciones. Las vacunas enseñan a las células de nuestro cuerpo a producir una proteína que se parece exactamente a la que se encuentra en la superficie del virus COVID-19. Para entregar las instrucciones, las vacunas usan ARN mensajero (ARNm) o un virus diferente e inofensivo que se modifica para que no cause enfermedades. Nuestros cuerpos aprenden a identificar esa proteína para que puedan montar una respuesta inmune si un virus COVID-19 ingresa al cuerpo.

Es posible sentir efectos secundarios como dolor de cabeza, dolor en el brazo o fiebre un día o dos después de la inyección. Pero esos efectos secundarios duran poco y son señales que la vacuna está formando inmunidad en el organismo. Algunos de estos efectos secundarios son similares a los síntomas del COVID-19, pero no es lo mismo que tener la infección. La vacuna no contiene el virus, ni ninguna parte de este y no puede causar COVID-19.

Las vacunas que han sido autorizadas de Pfizer y Moderna son vacunas ARNm. Se ha estudiado y trabajado con la tecnología de las vacunas ARNm por varias décadas.

No hay virus en las vacunas ARNm, así que usted no se puede infectar con COVID-19 a través de la vacuna. En cambio, las vacunas ARNm proporcionarán a nuestras células instrucciones para producir una proteína inofensiva, pero parecida a una proteína importante que se encuentra en el virus COVID-19. Cuando sus células producen esta proteína, su organismo crea anticuerpos y una fuerte respuesta inmunitaria para protegerlo de COVID-19. Su organismo aprende a protegerse de la infección sin ser expuesto al virus.

Después de que el ARNm enseña a nuestras células a cómo protegerse del COVID-19, las enzimas de nuestro organismo destruyen y eliminan el ARNm. El ARNm no entra al núcleo de nuestras células ni al ADN ni al material genético.

A pesar de que estas vacunas son las primeras vacunas ARNm a las que se les autoriza su uso, la tecnología de ARNm ha sido estudiada por más de 30 años. Más información sobre cómo funcionan las vacunas ARNm puede encontrarse en la página web del CDC.

Sí, asegúrese de recibir su segunda dosis de la serie de vacunas de Moderna o Pfizer. Sin la segunda dosis, no se considera que esté completamente vacunado(a).

Hemos escuchado que algunas personas están considerando no recibir la segunda dosis porque están preocupadas por los posibles efectos secundarios. Sin embargo, la segunda dosis es importante para obtener la protección completa: la primera dosis comienza a desarrollar la inmunidad y la segunda dosis la fortalece.

No todo el mundo tiene efectos secundarios con la segunda dosis y algunas personas tienen efectos secundarios más leves que otras. Si tiene efectos secundarios, es probable que no duren más de unos pocos días. Todos estos son signos de que la vacuna está funcionando y que su cuerpo está desarrollando inmunidad. Cuando sus células producen esa proteína, su cuerpo crea una fuerte respuesta inmune para protegerse contra el COVID-19. Su cuerpo aprende cómo protegerse para que no contraiga el COVID-19 sin exponerse al coronavirus real.

Este tipo de vacuna no puede contagiarle el COVID-19 o el inofensivo virus del resfriado común que se usa para transmitir las instrucciones. La vacuna no penetra ni cambia el núcleo de nuestras células, el ADN ni el material genético.

Los científicos comenzaron a crear vectores virales en la década de 1970. Durante décadas, se han realizado cientos de estudios científicos de vacunas de vectores virales en todo el mundo y se han utilizado contra otras enfermedades infecciosas como el ébola, el zika, la influenza y el HIV.

La vacuna contra el COVID-19 de Johnson & Johnson utiliza una forma inofensiva para el virus del resfriado común (no el coronavirus) que ha sido modificada para que no pueda enfermarle. Este virus inofensivo proporciona instrucciones para enseñar a nuestras células a producir una proteína que se encuentra en la superficie del coronavirus. Cuando sus células producen esa proteína, su cuerpo crea una fuerte respuesta inmune para protegerse contra el COVID-19. Su cuerpo aprende cómo protegerlo para que no contraiga el COVID-19 sin exponerlo al coronavirus real.

Este tipo de vacuna no puede contagiarle el COVID-19 o el inofensivo virus del resfriado común que se usa para transmitir las instrucciones. La vacuna no penetra ni cambia el núcleo de nuestras células, el ADN ni el material genético.

Los científicos comenzaron a crear vectores virales en la década de 1970. Durante décadas, se han realizado cientos de estudios científicos de vacunas de vectores virales en todo el mundo y se han utilizado contra otras enfermedades infecciosas como el ébola, el zika, la influenza y el HIV.

Las mujeres menores de 50 años de edad deberían estar conscientes del riesgo de esta rara, pero seria reacción que involucra coágulos de sangre y conteo bajo de plaquetas. Las otras vacunas (Pfizer y Moderna) están disponibles y no tienen este riesgo. Favor de ver la pregunta “¿La vacuna Johnson & Johnson está disponible?” en la parte de arriba para más información.

Las primeras investigaciones sugieren que recibir más de una dosis con diferentes vacunas puede proporcionar beneficios. Es posible que en el futuro se recomiende una combinación de vacunas o una segunda dosis de la vacuna J&J. En este momento no hay suficiente información para recomendar una segunda inyección después de J&J, pero los CDC continúan evaluando la necesidad de un posible refuerzo.

La FDA y los CDC autorizaron y recomiendan una tercera dosis de la vacuna de Pfizer o Moderna a las personas considerablemente inmunodeprimidas, como aquellas que se sometieron al trasplante de un órgano o están recibiendo tratamientos contra el cáncer. No aprobaron ni recomendaron refuerzos para personas que no están inmunodeprimidas ni quienes recibieron la vacuna de Johnson & Johnson.

Las personas inmunodeprimidas pueden tener menor capacidad de producir anticuerpos al ser vacunadas. Los datos nuevos muestran que una tercera dosis de vacunas de ARNm contribuye al aumento de la eficacia de la vacuna en este grupo.

La FDA y los CDC aún no autorizan ni recomiendan refuerzos para ninguna otra persona. El gobierno federal declaró su plan para comenzar a ofrecer inyecciones de refuerzo este otoño. Pero antes de que eso suceda, los expertos de la FDA y los CDC evaluarán la eficacia y la seguridad de una tercera inyección de refuerzo de Pfizer o Moderna. Salud Pública espera recibir más orientación en las próximas semanas.

El ingrediente esencial de tanto la vacuna de Pfizer como la de Moderna es el ARNm, el cual le indica a sus células como producir la proteína del coronavirus, permitiendo así reconocer al COVID-19 y protegerlo de la infección. La vacuna también contiene lípidos, sales y azúcar.

El ingrediente clave de la vacuna de Johnson & Johnson es el adenovirus 26, un virus inofensivo que se utiliza para transportar la proteína de pico que se encuentra en la superficie del coronavirus a nuestras células. Entonces, las células pueden reconocer el COVID-19 y protegerlo de la infección. La vacuna J∓J también contiene ácido cítrico y etanol.

Las vacunas no contienen: productos de cerdo, huevo, látex, componentes de la sangre, células del virus de COVID-19, mercurio o microchips. Las vacunas no contienen tejido fetal.

La lista completa de los ingredientes de la vacuna de Pfizer está disponible en la FDA:

Ingrediente activo

  • ARN mensajero con nucleósido modificado (ARNmod) codificador de la glicoproteína de pico (spike en inglés) del SARS-CoV-2

Lípidos

  • (4-hidroxibutil) azanodiil) bis(hexano-6,1-diil) bis(2-hidroldecanoato)
  • 2[(polietilenglicol)-2000]-N,N-ditetradecilacetamida
  • 1,2-distearoil-sn-glicero-3-fosfocolina
  • colesterol

Ingredientes adicionales (sales, azúcares y buffers)

  • cloruro de potasio
  • fosfato monobásico de potasio
  • cloruro de sodio
  • fosfato dibásico de sodio dihidratado
  • sucrosa

La lista completa de los ingredientes de la vacuna de Moderna está disponible en la FDA:

Ingrediente activo

  • ARN mensajero con nucleósido modificado (ARNmod) condificador de la glicoproteína de pico del SARS-CoV-2

Lípidos

  • polietilenglicol (PEG) 2000 dimiristoil glicerol (DMG)
  • SM-102
  • 1,2-diestearoil-sn-glicero-3-fosfocolina
  • colesterol

Ingredientes adicionales (sales, azúcares y buffers)

  • trometamina
  • clorhidrato de trometamina
  • ácido acético
  • acetato de sodio
  • sucrosa

Lista completa de ingredientes de la vacuna de Johnson & Johnson (Janssen), está disponible en la FDA:

Ingrediente activo

  • Adenovirus recombinante de replicación incompetente tipo 26 que expresa la proteína de pico del SARS-CoV-2

Ingredientes inactivos

  • ácido cítrico monohidrato
  • citrato trisódico dihidrato
  • etanol
  • 2-hidroxipropil-β-ciclodextrina (HBCD)
  • polisorbato-80
  • cloruro de sodio

La variante Delta es una de las seis "variantes preocupantes" del coronavirus en los Estados Unidos, siendo mucho más contagiosa y probablemente se convertirá en la cepa de coronavirus más común. La mejor forma de protegerse a usted y a su comunidad de la variante Delta es vacunarse completamente, es decir, recibir las dos dosis si su vacuna es Pfizer o Moderna.

El mayor peligro de las variantes del coronavirus es para las personas que no están vacunadas. Si no está completamente vacunado, puede protegerse a sí mismo y a los demás si continúa usando la mascarilla y manteniendo la distancia física y se hace la prueba tan pronto presente síntomas de COVID-19 o haya estado expuesto a alguien con COVID.

Requisitos para recibir la vacuna y disponibilidad

Las vacunas contra COVID-19 se están distribuyendo en hospitales, farmacias, centros de vacunación, centros de salud comunitarios y servicios médicos. Entérese más sobre donde vacunarse en el Condado de King aquí.

Algunos proveedores de vacunas enumeran el tipo de vacuna disponible en sus sitios de inscripción en línea o pueden proporcionar esa información por teléfono. Todas las vacunas autorizadas para su uso evitarán la hospitalización y la muerte por COVID-19. Todas las vacunas son seguras y muy eficaces. Sin embargo, existen algunas diferencias importantes que son:

  • Cumple con los requisitos por la edad: la vacuna de Pfizer se puede administrar actualmente a personas mayores de 16 años. Las vacunas de Moderna y Johnson & Johnson se pueden administrar a personas mayores de 18 años.

  • El número de dosis: la vacuna de Johnson & Johnson solo requiere una dosis. Se necesitan dos dosis para la vacuna de Pfizer (con al menos 3 semanas de diferencia) y la vacuna de Moderna (con al menos 4 semanas de diferencia).

Los diferentes lugares de proveedores podrán tener diferentes vacunas a medida que estén disponibles. El suministro de vacunas puede cambiar, por lo que el tipo de vacuna que recibe un proveedor también puede cambiar.

Los jóvenes de 12 años en adelante ya pueden recibir la vacuna contra el COVID-19. La vacuna Pfizer ha sido autorizada para personas de 12 años o mayores, las vacunas de Moderna y de Johnson & Johnson han sido autorizadas para personas de 18 años y mayores.

Los ensayos clínicos de vacunas para niños más pequeños se encuentran en las primeras etapas y debido a esto las vacunas contra el COVID-19 no estarán disponibles para menores de 12 años hasta que los datos de los estudios muestren que estas vacunas también son seguras y efectivas para los niños pequeños.

Obtenga más información sobre las vacunas para jóvenes en kingcounty.gov/vaccine/jovenes.

El Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología y los CDC recomiendan que las personas embarazadas, intentando embarazarse o que están en lactancia se vacunen contra el COVID-19. La vacuna puede beneficiar tanto a usted como a su bebé.

  • Las personas embarazadas corren un mayor riesgo de enfermarse gravemente de COVID-19 y la muy contagiosa variante delta hace que vacunarse sea más urgente.
  • Las vacunas son muy eficaces para prevenir las infecciones, la enfermedad grave y la muerte por COVID-19 y la protección podría transmitirse a su bebé a medida que se desarrolla.

Una cantidad creciente de datos confirma que las vacunas contra el COVID-19 son seguras durante el embarazo. No hay indicios que muestren que vacunarse aumenta el riesgo de un aborto espontáneo. Si tiene dudas, consulte a su médico.

Si recibió una vacuna contra el COVID-19 fuera del país que no ha sido aprobada por la FDA (como la vacuna AstraZeneca), aún no tenemos información disponible acerca de la seguridad o eficacia de volver a vacunarse con una vacuna que haya sido autorizada en los Estados Unidos (como Moderna, Pfizer o la Johnson & Johnson).

Sin embargo, las personas que han recibido una vacuna no autorizada en los Estados Unidos pueden volver a vacunarse con una vacuna autorizada por la FDA en las siguientes circunstancias:

  • Vacunas contra el COVID-19 autorizada para su uso de emergencia ante la OMS
    • Las personas que hayan completado la serie de vacunas contra el COVID-19 con una vacuna autorizada para su uso de emergencia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), no necesitan ninguna dosis adicional con una vacuna de COVID-19 autorizada por la FDA.
    • A las personas que hayan sido parcialmente vacunadas con una serie de vacunas contra el COVID-19 autorizada para su uso de emergencia por la OMS se les puede ofrecer una serie de vacunas de COVID-19 autorizada por la FDA.

  • Vacunas contra el COVID-19 no autorizadas por la FDA o no autorizadas para su uso de emergencia ante la OMS
    • A las personas que hayan recibido total o parcialmente una serie de vacunas contra el COVID-19 con una vacuna no autorizada ni por la FDA ni para su uso de emergencia por la OMS se les puede ofrecer una serie de vacunas contra el COVID-19 aprobada por la FDA.

Debe esperar por lo menos 28 días después de haber recibido la primera dosis de vacuna fuera del país para recibir la vacuna aprobada por la FDA.

Que podemos esperar

La vacuna contra el COVID-19 no tiene ningún costo, independientemente del estado migratorio o seguro médico. Medicare, Medicaid y la mayoría de los seguros privados cubrirán la vacuna, y se cubrirá el costo de la vacuna para las personas que no tengan seguro.

Los proveedores de vacunas contra el COVID-19 no pueden:

  • Cobrarle por la vacuna
  • Cobrarle directamente cualquier tarifa administrativa, copago o coaseguro.
  • Negar la vacuna a cualquier persona que no tenga cobertura de seguro médico, que su cobertura de seguro médico sea insuficiente o que esté fuera de la red.
  • Cobrar una visita al consultorio u otra tarifa al destinatario si el único servicio proporcionado es una vacuna contra el COVID-19.
  • Requerir servicios adicionales para que una persona reciba una vacuna contra el COVID-19; sin embargo, se pueden proporcionar servicios de atención médica adicionales al mismo tiempo y facturarlos según corresponda.

Los proveedores de vacunas contra el COVID-19 pueden:

  • Solicitar el reembolso correspondiente del plan o programa del beneficiario (por ejemplo: seguro médico privado, Medicare, Medicaid) por una tarifa de administración de la vacuna. Sin embargo, los proveedores no pueden cobrarle al receptor de la vacuna el saldo de la factura.
  • Solicitar el reembolso de los beneficiarios de vacunas sin seguro del Programa para personas sin seguro COVID-19 de la Administración de Recursos y Servicios de Salud.

El Departamento de Salud Pública – Seattle y el Condado de King y otros están ofreciendo clínicas de vacunación gratuitas. La distribución equitativa es una prioridad para estas clínicas. Puede encontrar más información en nuestra página Cómo vacunarse en el Condado de King.

Depende de la vacuna que reciba. La vacuna de Johnson & Johnson contra el COVID-19 solo requiere una dosis para una protección completa. Las vacunas de Pfizer y Moderna requieren de dos dosis, una primera inyección para empezar a generar protección y una segunda para maximizar y completar la protección.

Debe recibir su segunda inyección entre los 21 y 28 días después de la primera, dependiendo del tipo de vacuna. Necesita recibir el mismo tipo de vacuna en ambas dosis. Cuando reciba su primera inyección, la persona que se la administre le proporcionará información en caso de que necesite una segunda dosis y cuando recibirla.

Según los calendarios de vacunación, se recomienda que en el caso de la vacuna de Pfizer, la segunda dosis sea aplicada a los 21 días después de haber recibido la primera y 28 días después para la vacuna de Moderna. Lo mejor es recibir la segunda dosis en este periodo o lo más cercano posible a esta fecha; sin embargo, la vacuna seguirá siendo efectiva si pasa más tiempo entre las dos dosis. De cualquier forma, usted necesita recibir la segunda dosis, incluso si ya ha pasado la fecha.

Algunas personas pueden tener síntomas como dolor de cabeza, brazo adolorido, fatiga, fiebre o dolor muscular por varios días después de recibir la vacuna. Esos síntomas son más comunes después de la segunda dosis de la vacuna. Estas son señales que el sistema inmune del cuerpo está generando protección. Esto es normal, es parecido a cuando se aplican otras vacunas comunes.

La anafilaxia es una reacción alérgica grave y su presentación es extremadamente rara después de recibir la vacuna contra COVID-19. Todas las personas que ha presentado anafilaxia después de la vacuna contra COVID-19 se han recuperado completamente, según la información disponible y no ha ocurrido ninguna muerte. El riesgo de enfermarse gravemente o morir por COVID-19 es mucho mayor que el riesgo de presentar anafilaxia u otra reacción seria después de vacunarse.

Los CDC ha publicado informes con información adicional sobre la anafilaxia y otras reacciones alérgicas por las vacunas:

Los CDC publicarán pronto un informe similar para la vacuna de Johnson & Johnson. En los ensayos clínicos, la anafilaxia fue extremadamente rara en las personas después de recibir la vacuna de Johnson & Johnson.

La mayoría de las personas que presentan anafilaxia, desarrollan síntomas dentro de los siguientes 15 minutos después de haberse vacunado. A todos estos pacientes se les administró epinefrina inmediatamente después de presentar síntomas.

Todos los centros de vacunación cuentan con profesionales médicos entrenados para identificar y responder a casos de anafilaxia. Ellos vigilan a quienes reciben la vacuna contra el COVID-19 durante 15 minutos después de haberla recibido para atenderlos en caso necesario.

Puede regresar a trabajar y no ponerse en cuarentena en los días después de haber recibido la vacuna, SI:

  • No ha estado en contacto con alguien con COVID-19 Y
  • No tiene fiebre Y
  • Sus signos y síntomas son únicamente los que presentó después de haberse vacunado contra COVID-19 (aquí está la lista, e incluyen dolor, hinchazón, cansancio, escalofríos y dolor de cabeza) Y
  • No tiene otros signos u síntomas de COVID-19 como tos, falta de aire, ardor de garganta o cambios del sentido del olfato o del gusto.

Más información:
CDC: Consideraciones para el personal del sector salud después de recibir la vacuna, (página web solo en inglés).
CDC: Consideraciones para residentes de los centros de asistencia de largo plazo después de recibir la vacuna, (página web solo en inglés).

La CDC ha creado el V-safe, una herramienta gratuita en su teléfono celular inteligente que utiliza mensajes de texto y encuestas en línea para proporcionar chequeos médicos personalizados después de que le hayan aplicado la vacuna contra COVID-19. V-safe también le recordará cuando aplicarse la segunda dosis. Le exhortamos participar en V-safe. Aprenda más en https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/vaccines/safety/vsafe.html

Sí, durante dos semanas. No está completamente protegido hasta 2 semanas después de la segunda dosis con la vacuna de dos dosis (como Moderna o Pfizer) o 2 semanas después de la vacuna de una sola dosis (como J&J). Seguimos estudiando qué tan bien funciona la vacuna para prevenir que las personas vacunadas no propaguen el COVID-19 a los demás y que tan bien funciona contra las variantes del coronavirus que sabemos están circulando en el condado de King.

Incluso si ya está completamente vacunado/a, por favor póngase cubrebocas dentro de lugares públicos para prevenir la propagación de COVID-19. Cualquier negocio u organización podría optar por hacer obligatorio el cubrebocas y/o el distanciamiento. Para más información diríjase a kingcounty.gov/covid/espanol.

La buena noticia es que una vez que esté completamente vacunado puede comenzar a hacer muchas de las cosas que tuvo que dejar de hacer debido a la pandemia. Obtenga más información en la página Cómo vacunarse en el Condado de King.

Folleto: Recomendaciones de salud pública: Después de vacunarse contra COVID-19.

Las vacunas contra COVID-19 no causarán que su resultado sea positivo en las pruebas que detectan infección activa.

Las pruebas de anticuerpos detectan anticuerpos en sangre que indican si una persona ha estado infectada con un virus o bacteria. Los anticuerpos también son producidos cuando a alguien se le administra una vacuna efectiva. Si su organismo desarrolla una respuesta inmunitaria a la vacuna contra COVID-19, es posible que el resultado sea positivo con algunas pruebas de anticuerpos para COVID-19.

Sí, usted debería ser vacunado sin importar si ya tuvo COVID-19. Los expertos no saben todavía por cuanto tiempo está protegido de volver a enfermarse después de recuperarse del COVID-19. Incluso si ya se recuperó del COVID-19, es posible que pudiera estar infectado otra vez con el virus que causa el COVID-19.

Debe recibir la vacuna después de haber terminado su periodo de aislamiento y después de que ya no esté sufriendo síntomas graves. No necesita volver a hacerse la prueba para el COVID-19 antes de vacunarse.

Si recibió tratamiento para el COVID-19 con anticuerpos monoclonales o con plasma de convaleciente, debería esperar 90 días antes de recibir la vacuna contra el COVID-19. Hable con su doctor si no está seguro de qué tratamiento recibió o si tiene más preguntas sobre recibir la vacuna contra el COVID-19.

Muchos lugares de trabajo están optando por hacer obligatoria la vacuna contra el COVID-19. Por ejemplo, el gobernador hizo obligatoria la vacuna contra el COVID-19 para todas las personas empleadas por el gobierno del estado de Washington. El Departamento de Salud Pública recomienda la vacunación contra COVID-19 como una forma segura, efectiva e importante para prevenir el COVID-19, disminuir el número de enfermos, hospitalizados y decesos por COVID-19 y para ayudará a detener la pandemia actual.

Por el momento, el gobierno de los Estados Unidos no está requiriendo la vacunación de COVID-19 para visitar el país o para los residentes estadounidenses que viajaron a otros países y reingresan a los Estados Unidos. Sin embargo, cada aerolínea puede requerir a sus pasajeros comprobante de vacunación cuando vuelan en sus aviones. Por favor revise los requisitos de seguridad para viajar de su aerolínea antes de planear su viaje.

Conforme siga distribuyéndose la vacuna, otros países pueden requerir comprobantes de vacunación en un futuro para permitir que los pasajeros aborden un vuelo, pero por el momento ningún país ha emitido requisitos de vacunación.

Los CDC recomiendan que las personas eviten viajes que no sean esenciales y ha compartido guías sobre viajes nacionales en los EE.UU. Puede encontrar respuestas de los CDC a preguntas frecuentes sobre viajes aquí.

Muchas personas en el condado de King no han sido vacunadas, como niños y niñas menores de 12 años, personas con sistemas inmunes debilitados o que enfrentan barreras para acceder a las vacunas o aquellos habitantes que desconfían del sistema de salud o del gobierno después de haber sufrido racismo o algún otro daño.

Para proteger a todos en la comunidad, puede vacunarse (si le es posible), compartir sus experiencias sobre la vacuna con otros y ofrecer responder a sus preguntas, hacerse la prueba tan pronto presente síntomas de COVID-19 o haya estado expuesto a alguien con COVID y apoyar las decisiones que toman las personas para protegerse. Las personas que no están vacunadas deben continuar siguiendo las guías del estado de Washington para mantenerse a salvo y ayudar a prevenir la propagación del COVID-19.

  1. Busque su vacunación en el registro del estado de Washington llamado "My Immunization Registry" (MyIR). Si ya se registró, ingrese sus datos de inicio en MyIR (sitio en inglés) para buscar su registro de vacunación e imprima o tome una captura de pantalla o foto de la información. Si no tiene una cuenta, puede registrarse en MyIR en cualquier momento.
  2. Para recibir un certificado de vacunación use la versión móvil del registro de inmunización del estado de Washington, MyIRmobile (sitio en inglés). MyIRmobile encuentra los registros basándose en su nombre, fecha de nacimiento, teléfono y correo electrónico. Si alguno de esos datos falta o está incorrecto, usted no podrá encontrar su registro. Si hay un problema con la búsqueda del registro y sus datos, puede utilizar la función de chat en MyIR Mobile o llamar al 833-VAX-HELP. Hay intérpretes disponibles.
  3. Si se vacunó en el consultorio de su proveedor de salud, la recepción puede darle una copia de su registro.
  4. Puede volver al sitio donde le pusieron la vacuna y pedirle una nueva tarjeta a la persona que supervisa la clínica. Posiblemente tengan la capacidad de buscar sus datos e imprimirle una tarjeta nueva.